El estado de la inversión de impacto en España

A principios de octubre, SpainNAB (Consejo Asesor para la Inversión de Impacto) presentó en la Cumbre del GSG de Málaga el esperado informe “Oferta de capital de impacto en España 2022”, elaborado junto a Esade Center for Social Impact (ECSI) como socio académico.

El estudio arroja luz sobre el mercado de la inversión de impacto en nuestro país, aportando transparencia y comprensión sobre el tamaño, tendencias y retos de la oferta de capital de impacto. 

Una posición clara sobre la importancia de la adicionalidad en la inversión de impacto.

En marzo del pasado año, la comunidad de inversión de impacto EVPA, el GSG, varios NABs y otros socios académicos lanzaron un consorcio que pretendía crear más transparencia en torno a las prácticas de inversión de impacto. Una iniciativa, basada en los resultados de una encuesta europea de inversión de impacto publicada en 2022, de la que SpainNAB y ESADE fueron parte muy activa, ya que, como novedad, recoge la segmentación del capital de impacto en función de la adicionalidad del inversor


Precisamente insistir en la relevancia de la adicionalidad es un punto clave de la labor de SpainNAB. En el importante documento de posición titulado Task Force de Fondos, SpainNAB afirma negro sobre blanco cuáles son las características fundamentales de la inversión de impacto, resaltando la adicionalidad en este tipo de inversiones como una clave de bóveda de la inversión de impacto. El estudio de oferta de capital de impacto en España segmenta el capital de impacto en función de la adicionalidad.

Principales conclusiones del estudio.

El estudio demuestra que la oferta de capital de impacto en España sigue creciendo con la contribución de los actores existentes y la entrada de nuevos actores. 

El mayor impulso a la inversión de impacto en nuestro país viene liderado por los Fondos de capital privado de impacto, que en 2022 han doblado los activos gestionados. Según el informe, los 17 Fondos de capital privado identificados gestionaron 874 millones de euros. En el Fondo Bolsa Social contribuimos a esa cifra con 22 millones de euros bajo gestión.  

En segundo lugar, encontramos las fundaciones, que gestionaron 236 millones de euros en 2022, sumando un crecimiento del 1% respecto al año anterior. El resto de actores, que incluyen plataformas de crowdfunding, family offices, capital riesgo corporativo, fondos o entidades de financiación pública y entidades aseguradoras o fondos de pensiones, gestionaron 99 millones en total, lo que ha supuesto un crecimiento del volumen de activos gestionados del 3,8% respecto a 2021.

Grafico 1: Capital gestionado en inversión de impacto (millones €) y tasas de crecimiento 2021-2022 (%)

Se ha incluido en la oferta de capital de impacto la financiación bancaria de impacto. El informe hace hincapié en la diferencia entre la financiación y la inversión de impacto, señalando que la primera no requiere de una implicación tan directa en la operativa de la organización invertida como demanda la segunda. Aun así, el estudio destaca un crecimiento del volumen de activos del 4,4% respecto al ejercicio anterior, un total de 1.743 millones de euros de activos gestionados al cierre de 2022 – cifra que fue de 1.670 millones en 2021 – 

Grafico 2: Capital gestionado en financiación bancaria de impacto (€) y tasas de crecimiento (%)

Mencionaba la adicionalidad del inversor como novedad estudiada en 2022. Según SpainNAB, para que la inversión sea de impacto, debe tener una clara adicionalidad, financiera o no financiera. Esta adicionalidad puede venir determinada por el tipo de sector al que se dirige la inversión, que debe ser un sector desatendido; por el tipo de involucración del inversor en la maximización del impacto generado por su inversión; o por el binomio riesgo-rentabilidad de la inversión, que puede estar planteado a medida de las necesidades de las empresas a financiar, entre otras.

Este año, el estudio profundiza en las diferentes formas de contribución que definen el papel adicional del inversor. Se trata, por tanto, de un estudio mucho más profundo, que conlleva una mayor dificultad a la hora de medir dicha adicionalidad. Y concluye que el 67% de la inversión es de impacto (55% en el caso de financiación bancaria de impacto) sería adicional. 

Como todo sector en crecimiento, la inversión de impacto afronta importantes retos y oportunidades. El primero de ellos es la complejidad de medir y gestionar el impacto, que es un aspecto esencial y distintivo de la inversión de impacto. El reto de la medición de impacto requiere de recursos humanos, técnicos y económicos considerables, porque cubre sectores y realidades muy dispares. Otro de los retos es precisamente la dificultad de encontrar herramientas comunes para medir y gestionar el impacto. Aunque el estudio concluye que se aprecia una tendencia hacia una convergencia, los resultados aún están demasiado lejos de las expectativas o necesidades. No obstante, en los dos últimos años se ha observado una convergencia hacia ciertas herramientas, tales como la teoría del cambio, las cinco dimensiones de Impacto Management Project o los ODS, según afirma este documento.

El estudio identifica, además, otros retos como el marco normativo, la necesidad de acciones de carácter regulatorio en torno a la inversión y financiación bancaria de impacto, y la integridad del impacto, ante la amenaza grave, real y creciente del impact-washing and greenwashing

Por último, SpainNAB destaca las oportunidades orientadas a ayudar a que la oferta de capital de impacto siga creciendo y lo haga manteniendo su integridad. Oportunidades como la armonización internacional en los criterios para identificar, medir y segmentar el mercado de la inversión de impacto; apostar por la colaboración entre los NABs europeos y por el trabajo del consorcio para la armonización de datos de la inversión de impacto; mejorar la información de los inversores a la hora de tomar decisiones de inversión; utilidad de un código de buenas prácticas a partir del cual identificar las oportunidades de establecer un sello o certificación y, por último, medidas para equiparar a los FESE a otros vehículos de inversión. 

Pero sin duda, la gran oportunidad de desarrollo del sector en España, vendrá de la mano del Fondo de Impacto Social (FIS) de 400 millones de euros, que pronto lanzará y gestionará Cofides, y que marcará un antes y un después en el sector de la inversión de impacto en España. La adecuada canalización de estos recursos hacia el impacto real será fundamental para asegurar el éxito de esta iniciativa tan extraordinariamente relevante para el sector.

Jose Moncada

Managing Partner at Fondo Bolsa Social


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