el Problema

Tradicionalmente, el sector eléctrico ha sido un sector vertical en el que un generador produce electricidad que se distribuye al consumidor en media y baja tensión. Este modelo, basado en la producción de energía a partir de combustibles fósiles, es un gran contribuidor al cambio climático, por lo que es necesario impulsar fuentes de energía renovables.

Sin embargo, la aparición de las energías renovables supone un nuevo paradigma para las redes de distribución eléctrica dado que implica:

La aparición del autoconsumo.

Agentes que no solo consumen, sino que generan y vierten electricidad a las redes de baja tensión a través de paneles solares, por ejemplo.

La conexión de cientos de nuevos dispositivos eléctricos.

Especialmente en la baja tensión, como los puntos de recarga de vehículos eléctricos o las bombas de calor.

La distribución de energía renovable, una fuente intermitente.

Esto hace necesario controlar la balanza entre lo que se consume y lo que se produce en tiempo real. Es decir, se hace necesario dotar de flexibilidad a la red.

En este nuevo modelo la monitorización de la red de media y baja tensión – aquella que llega a los hogares- resulta más importante que nunca pues es donde ya se ubican el 95% de las conexiones de red.

Sin embargo, en media-baja tensión, la gestión se realiza de forma manual y la visibilidad que tienen las distribuidoras eléctricas (DSOs en inglés) es limitada dado que la infraestructura no fue diseñada en sus inicios para el nuevo modelo de generación basada en las renovables. La falta de visibilidad en baja tensión implica que las DSO tienen dificultades para abordar a tiempo los problemas de congestión, control de la tensión y de estabilidad la red causadas por la integración de renovables, lo que provoca, entre otros:

Cuellos de botella.

Dado que las redes no son capaces de gestionar la variabilidad introducida por la energía eólica y solar de forma automática los proyectos de energías renovables pueden esperar meses o incluso años para conectarse a la red o incluso cancelarse.

Mayor consumo de combustibles fósiles.

En mercados sin flexibilidad las compañías eléctricas recurren a fuentes contaminantes de energía cuando la oferta de renovables supera la demanda, porque la capacidad de almacenamiento sigue siendo limitada.

Fallos de suministro.

Ante la incapacidad de gestionar picos en la demanda lo habitual es incrementar la capacidad de la red mediante el despliegue de más infraestructura, que aumenta los costes de la red de consumo y da lugar al uso insostenible de las materias primas.

la solución

Adaion es una plataforma de lectura, integración y análisis del dato que permite a las DSO conocer el estado de la red de media-baja tensión en tiempo real con el fin de mejorar los procesos de operación y planificación de la red.

El despliegue de Adaion consiste en dos fases:

– Fase de integración de datos: usando inteligencia artificial (AI) realizan un estudio del nivel de sensorización de la red, una normalización y limpieza de los datos procedentes de múltiples plataformas y desarrollan un gemelo digital de la red, que es una representación virtual de la red de baja y media tensión en tiempo real.

– Fase de visualización de datos: permite visualizar múltiples elementos en tiempo real, como los balances de energía; identificar problemas de calidad de suministro; localizar automáticamente instalaciones de autoconsumo solar en la red; realizar cálculos de capacidad de conectar nuevos puntos de suministro ante nuevas peticiones de acceso a la red; o desconectar dispositivos para dotar de flexibilidad a la red.

Los Objetivos de desarrollo sostenible

  • Energía Limpia y No Contaminante y, en particular, la meta 7.2 “De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas”.
  • Industria, Innovación e Infraestructuras y, en particular, la meta 9.4 “De aquí a 2030, modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales, y logrando que todos los países tomen medidas de acuerdo con sus capacidades respectivas”.
  • Ciudades y Comunidades Sostenibles y, en particular, la meta 11.6 “De aquí a 2030, reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo”.

¿Cómo medimos el impacto?

Permitir a los Operadores de Sistemas de Distribución simular, predecir y optimizar su operación a partir de los datos obtenidos mediante la monitorización del gemelo físico.

  • Porcentaje de red observable directamente o mediante estimaciones de estado, para cada nivel de tensión (alta, media y baja).
  • Porcentaje de elementos de red con gemelo digital.
  • Número de incidencias o sobre tensiones detectadas

Facilitar la conexión a la red de nuevos recursos energéticos distribuidos.

  • Número de transmisiones viabilizadas por encima de 15Kw.
  • Porcentaje de energía solar inyectada en la red de baja tensión.
ES